Nunca había asistido a un Barcamp; mucho menos a un BarcampLitoral. De hecho, hasta hace dos años no sabía que eso existía.

 

Si me remonto más en el tiempo, tengo que ser honesto y decir que seis años atrás no sabía qué era php, html, googlegroups, delicious y una larga lista de etcéteras. Ni siquiera existía Keetup. Pero esos seres perversos que habitan detrás de las pantallas me evangelizaron, instalaron en mi notebook kde, openoffice y sin saberlo me estaban metiendo la ponzoña del código binario.

 

Hoy, no sólo sé lo que es el BarcampLitoral, si no que además lo esperé, respondieron mis dudas (es difícil que alguien responda tus inquietudes más tontas cuando no sos del palo), asistí a las charlas y ya espero el del año que viene, con más entrega y dispuesto a recibir y dar más en una comunidad que crece, que puede llenar carpas y convocar a más de 1800 personas.

 

Hoy, no sólo sé que puedo improvisar una charla, si no que también existe el espacio para darla así, sin papeles, sin computadoras, sin nada. Sólo se trata de decir “quiero hacerlo y decirlo”. Barcamp se encarga de darte el espacio y las herramientas. No tengo más que palabras de agradecimiento a todos los organizadores, a los sponsors y a Keetup, donde fui educado en este mundo tan descontracurado que aman los nerds y, sobre todo, los geeks.